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Doom Eternal

¿Vale la pena jugar a Doom Eternal en Xbox Series X?

El mítico shooter de id ahora ofrece tres nuevos modos gráficos para la nueva generación de consolas. Veamos cómo se adapta al hardware más reciente.

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Hace unos días, Doom Eternal sacó una actualización para la nueva generación de consolas, que trae consigo versiones nativas para Xbox Series y PlayStation 5, además de unas cuantas novedades para la edición para PC. Para las consolas, esto significa poder disfrutar de la experiencia del juego de otras maneras, ya sea a 120 fps, en 4K o con el ray-tracing habilitado. Puesto que se trata de una actualización bastante importante para el increíble y legendario shooter, he pensado que es buen momento para volver a sumergirme en el juego y ver cómo estas novedades redefinen a Doom Eternal.

Ya que este va a ser más bien un análisis del rendimiento de la versión para Xbox Series X, no voy a entrar mucho en detalle sobre mi opinión del juego propiamente dicho, pero podéis encontrar nuestro análisis de Doom Eternal aquí. Del mismo modo, tampoco puedo comentar realmente sobre la edición para PlayStation 5 o Xbox Series S del título. Este análisis se basa simplemente en mi experiencia con Doom Eternal para Xbox One X y Xbox Series X.

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Lo primero que me ha llamado la atención ha sido comprobar lo sencillo que es encontrar e instalar la actualización. Para las consolas de Xbox Series, es tan simple como descargar una nueva actualización y ya está. En cuanto a los datos de las partidas guardadas, Smart Delivery se encarga de todo, así que no os preocupéis pensando que vais a tener que empezar el juego desde cero en las últimas consolas (aunque sí que he escuchado algunas historias terroríficas sobre pasar de la versión para PS4 a la de PS5, así que id con cuidado).

Cuando empiezas a jugar, enseguida notas lo rápido que cargan las pantallas ahora. Mientras que en la versión de Doom Eternal para Xbox One X una misión tardaba casi un minuto en cargar, en Xbox Series X se ha reducido tanto el tiempo que apenas alcanzas a darle un sorbo al té antes de encontrarte hasta arriba de tripas y sangre. Sin embargo, ya damos por hecho que los tiempos de carga van a mejorar si pasamos de jugar en un HDD a un SSD. Lo que nos interesa es saber cómo son los gráficos y cómo afectan a la experiencia de juego.

Empecé a jugar con el Modo Rendimiento, que ofrece 120 fps a 1800p. Al usar un monitor a 144 Hz, no he podido sacarle suficiente partido a los gráficos en este modo, pero el aumento de fotogramas por segundo convierte a Doom Eternal en otra bestia diferente. El título es increíblemente fluido y ya no tienes que jugar con una sensibilidad más baja para poder disparar a, bueno... cualquier cosa con tus armas. Una mayor tasa de fotogramas hace que Doom Eternal responda mucho mejor, de forma que te da más libertad para reventar a los demonios como más te guste.

Doom Eternal

Después cambié, enchufé la consola a un monitor 4K y puse el Modo Ray Tracing. Así, el juego funciona a 1800p también, con menos fps (60), pero tienes los reflejos del ray-tracing, lo cual significa que todo se ve más bonito. Con este modo no funciona a 4K pero, sinceramente, incluso si lo hiciera, sigo prefiriendo el modo rendimiento. Doom Eternal a 120 fps es algo revolucionario, así que por mucho que se vea mejor visualmente, cualquier cosa que te haga sentir un poco atado de manos al encarnar al asesino de dioses, el intrépido Slayer, es un 'no' para mí.

Esto me lleva a la última de las tres opciones, el Modo Equilibrado, que funciona a 60 fps también, pero ofrece una resolución de 4K. Sobra decir que, a pesar de que Doom Eternal se ve magnífico, no supera la alta frecuencia de actualización del Modo Rendimiento, por lo que se queda corto, al igual que el Modo Ray Tracing. Cabe mencionar que, en el Modo Rendimiento, los 1800p siguen ofreciendo un juego visualmente espectacular así que, aunque no sea 4K, sigue siendo una mejora respecto a lo que habíamos visto anteriormente.

Nota: Los usuarios de PS5 experimentan el Modo Rendimiento a 1584p, y los de Xbox Series S a 1080p.

Doom Eternal

Además, estas versiones vienen acompañadas de soporte para HDR10 y calidad Ultra en cualquiera de los tres modos gráficos, así que es evidente que el juego ha mejorado gráficamente, sea cual sea el modo que elijas. Asimismo, para aquellos que disfruten del Battlemode, el juego cruzado está habilitado entre las consolas de la misma familia, lo que significa que los que tengan Xbox Series podrán jugar con Xbox One, y lo mismo sucede con PS5 y PS4.

La única novedad que aún tengo que probar y ver cómo afecta a la experiencia de Doom Eternal es la integración del mando DualSense de PlayStation 5, que promete el soporte de gatillos adaptativos para mejorar la inmersión.

En resumidas cuentas, esta actualización next-gen ha cogido a Doom Eternal y, de alguna manera, lo ha hecho más emocionante. Si todavía no has probado el título y tienes una consola de última generación, definitivamente vale la pena jugarlo. Del mismo modo, si estás pensando en cambiar de consola y tienes el juego en una plataforma reciente, estate tranquilo porque la actualización es gratis, siempre y cuando te mantengas en la misma familia de consolas. Conclusión: el Slayer ha vuelto, esta vez mejor que nunca.

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